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El karst de Monte Santiago, Sierra Salvada y Sierra de la Carbonilla

El karst de Monte Santiago, Sierra Salvada y Sierra de la Carbonilla

La incidencia de la fracturación en el endokarst es, si cabe, aún más evidente, al ajustarse la práctica totalidad de los conductos a las lí­neas de fractura, especialmente a la dominante W-E. Como veremos, los principales cursos subterráneos de agua, se corresponden con colectores que invariablemente se ajustan a dicha dirección: Hayal de Ponata, Sistema de Pozalagua, San Miguel el Viejo, Marcenejas y Fuente Manata se caracterizan por sus prolongados ejes en dirección W-E, si bien el sentido de circulación en unos casos es hacia el E (Pozalagua y Fuente Manata) y en otros hacia el W (Hayal de Ponata, San Miguel y Marcenejas). Tan sólo en el extremo oriental, el colector de Monte Santiago alterna el sentido W-E con el SSW-NNE, siendo incluso éste predominante, mientras que el conjunto surgente de Múrita y Berberana parece igualmente asociado a una fractura de esta última familia, drenando en sentido NNE-SSW.
El número de cavidades catalogadas en la zona estudiada, con desarrollo total o parcial en la provincia de Burgos, es de 385, lo que nos da una idea del formidable potencial de la zona, 10 de ellas sobrepasan el kilómetro de desarrollo o los 100 metros de desnivel, por lo que bien pueden calificarse con el apelativo de grandes cavidades.

1.- MONTE SANTIAGO

Es el sector que se localiza en el extremo oriental de la zona, en contacto con las sierras de írkamo y Guibijo. Entre el hayedo de Monte Santiago, y también fuera de él, se localizan innumerables cavidades, en ocasiones abiertas en los bordes de alguna de las caracterí­sticas dolinas y depresiones cerradas observables en la zona: Las Paúles, Larrasquito, Hoyo Biguri,… Algunas de ellas permiten el acceso al interior del Complejo Kárstico de Monte Santiago, formado por diferentes cavidades activas: Sumidero de Fuente Santiago, Sima M.S. III, Cueva de las Paúles-Sima M.S. VIII, cuyos cursos subterráneos de agua afloran por la surgencia de Ojo Lezea, en la margen izquierda del rí­o Nervión.

La Cueva de las Paúles-Sima M.S. VIII es la cavidad de mayor desarrollo y de más fácil acceso del sistema. A ella confluyen los aportes procedentes del Sumidero de Fuente Santiago y de la Sima M.S. III, más las aguas infiltradas a lo largo de toda la depresión de Las Paúles, en cuyo extremo E se abre su principal boca de entrada, una acusada rampa descendente, entre bloques, que permite un cómodo acceso hasta su galerí­a principal, caracterizada por los techos planos, que delatan su génesis a partir de una junta de estratificación. La segunda entrada al sistema es una sima de -28 m de desnivel, que permite acceder directamente a ambos niveles de la cavidad. El nivel inferior, permanentemente activo, se convierte, en su tramo final, en un angosto meandro por el que las aguas se canalizan, tras unos inverosí­miles cambios de dirección hacia la surgencia Ojo Lezea. Su desarrollo total es de 2.300 m y su desnivel de -53 m.

La Sima M.S. III es otra de las grandes cavidades del Complejo Kárstico de Monte Santiago. Su boca de entrada, originalmente con un desnivel de 18 m, se localiza apenas a 250 m del antiguo refugio de Monte Santiago, por lo que fue utilizada por Icona como uno de los vertederos de basuras del área recreativa allí­ ubicada en 1975, lo que nos obligó a abandonar nuestros trabajos sin haber realizado una prospección intensiva de la misma. Tiene un desarrollo complejo, al estar formada por el enlace de tres rí­os subterráneos, todos ellos originados en las laderas del monte Dehesa Canales, que finalmente se resuelven en dos colectores que se dirigen, de forma independiente, hacia la depresión de Las Paúles. Por lo general sus galerí­as son de sección claviforme, al haberse originado en una junta de estratificación pero haberse encajado rápidamente en estrechos meandros con alturas de hasta 15 m. Su desarrollo topografiado es de 2 km y su desnivel de -34 m.

2.- POZALAGUA

Es el sector que hemos identificado con la zona tectónicamente deprimida, existente entre la gran fractura que se desarrolla paralela a la carretera del Puerto de Orduña y otra gran falla perfectamente visible entre el Pico de Orduña y Lloréngoz, que delimita claramente el área más elevada de Sierra Salvada del pastizal que da nombre a este sector.

La escorrentí­a superficial en el área localizada al S de Sierra Salvada ha provocado un caracterí­stico modelado exokárstico con la incisión de profundos barrancos por los que los diferentes arroyos descienden rápidamente hasta alcanzar los niveles de base. Tres de estos arroyos terminan por alimentar directamente al sector de Pozalagua, son los del Llano, Matarral y Tezabal que acaban infiltrándose por las depresiones de El Hoyo, Cueva Perilde y la Cueva de las Tejeras, por citar sólo los tres sumideros más importantes. El Hoyo, gran llanada de 1 km de longitud por 500 m de anchura, constituye el origen de la red de galerí­as del Sistema de Pozalagua, ya que su eje principal puede remontarse, desde Goba Haundi, hasta tan sólo 200 m del mismo. En época pretérita Cueva Albia, localizada 1 km más hacia el E, realizarí­a el drenaje de la depresión, hoy sólo observable en las grandes avenidas. Los tres arroyos citados han sido capturados por la cuenca cantábrica, ya sea superficial o subterráneamente, apenas a 300 m de la cabecera del arroyo de Zaballa, de vertiente mediterránea.

El Meandro de las Tejeras recoge las aguas que se infiltran tanto por la Cueva de las Tejeras como por Cueva Perilde y toda la red de dolinas de la zona, por lo que cuenta con un curso de agua permanente que se ha ido encajando en su búsqueda del nivel de base, marcado por la Galerí­a del Rí­o, dejándonos secciones que superan frecuentemente los 20 m de altura, aunque su anchura raramente supera el metro, salvo en las proximidades de la bóveda. En su encajamiento ha dejado colgadas a Cueva Perilde y a la Galerí­a Fósil, eje principal del sistema de unos 5 m de diámetro. Por debajo de ésta circula la Galerí­a del Rí­o, de sección mucho más modesta, que confluye con el Meandro de las Tejeras en El Lago Verde, impresionante gours circular de varios metros de diámetro y de profundidad, sobre el que apenas se vislumbra la bóveda de la galerí­a, a más de 15 m. de altura.

La Galerí­a del Rí­o continúa discurriendo en sentido W-E, con frecuentes cambios de sección hasta que, poco antes de su sifón terminal, la Galerí­a de la Pesca, en un nivel superior, permite el enlace con El Meandro, en realidad de nuevo el eje principal de la cavidad que evoluciona en el sentido ya indicado, con alturas que frecuentemente superan los 20 m y algunos pisos superiores inactivos. Nuevamente su evolución vadosa queda patente, al ser mucho más estrecho en su fondo, producto de un rápido encajamiento del curso de agua que lo recorre.

Finalmente enlaza, tras un paso fácilmente sifonable, con el eje histórico de Goba Haundi, en cuya parte terminal sus sifones se aproximan sensiblemente al de la Galerí­a del Rí­o. Siguiendo el curso de las aguas hacia el exterior, la galerí­a va ganando en volumen, favorecida por los frecuentes desprendimientos de bloques de paredes y bóvedas.

La sección del colector varí­a constantemente desde formas predominantemente horizontales, que evidencian la disolución en torno a una junta de estratificación, hasta las secciones más estilizadas, por lo general predominantes, que delatan la existencia de una fractura directriz sobre la que se instaló el eje de Goba Haundi.

En el tramo final, tras una sucesión de lagos, recibe dos importantes aportes de agua por donde en época de actividad reaparece el rí­o del sistema. Tan sólo las mayores riadas nos permitirán contemplar el resurgir majestuoso del rí­o por Goba Haundi, precipitándose vertiginosamente hacia Tertanga, mientras su caudal rápidamente se ve engrosado por el de otras surgencias, de las que Goba Txiki y la Cueva del Frailón son las más importantes. El desarrollo total de las galerí­as topografiadas en el sistema es de 13.036 metros mientras que el desnivel máximo es de -201 m.

Aparte de las cavidades citadas, otros puntos de infiltración importantes del pastizal de Pozalagua son Cueva Dorada, la Sima PZ-1, cuyo desnivel alcanza los -139 m, y Covanera (PZ-7), con un desnivel de -121 m, aunque son varias decenas las cavidades penetrables y bastantes más las obstruidas o las dolinas sin apertura conocida hacia el endokarst.

3.- SIERRA SALVADA

Es el sector de mayor extensión y altitud de toda la zona, está comprendido entre la citada depresión de Pozalagua, al S, y el Puerto de Angulo, al NW. Su área más septentrional y la más karstificada pertenece a la provincia de ílava. La zona se caracteriza por sus innumerables dolinas, muy comunes en el sector alavés y en el burgalés de Trebejo – Pico de Orduña.

De las numerosas cavidades topografiadas en la zona destaca el Sistema del Hayal de Ponata que, con sus 49 km topografiados y -415 m de desnivel, agrupa la mitad de las galerí­as conocidas en el karst. Posee dos entradas en ílava y una en Vizcaya, si bien el tercio final de su eje principal se desarrolla bajo subsuelo burgalés. Es el principal colector de Sierra Salvada, drenando buena parte del karst hacia el rí­o Jerea, habiéndose comprobado su relación hidrológica con la Cueva del Agua de Quincoces de Yuso. La cavidad fue descubierta, explorada y topografiada por el G. E. Alavés, contando con esporádicas colaboraciones del G. E. Edelweiss y diversos grupos de la Unión de Espeleólogos Vascos.

El Sistema Puente-Alberques-Espino, se localiza en las proximidades del Pico Bedarbide, en el término de Tezabal. Por su entrada principal, la Cueva del Puente, separada de la Cueva de los Alberques por un corto tramo de galerí­a hundida, se accede a una cómoda galerí­a de 1 km de longitud que inicialmente evoluciona en dirección NE-SW, hasta recibir el antiguo aporte de la Cueva del Espino, por la que se accede a un meandro tortuoso que alcanza la cota de -50 m. Desde el enlace de ambas cavidades, la galerí­a adopta una dirección predominante ESE-WNW para, poco antes del final, adoptar de nuevo la dirección SW-NE, con la que incide en la primera sima, por la que se accede al nivel inferior, temporalmente activo. La base de la sima nos conduce a una amplia sala de la que, tras otro cambio brusco de dirección, un nuevo meandro en sentido NE-SW alcanza la sala terminal, donde se localiza su cota inferior de -103 m. El desarrollo total es de 2.263 m. El descubrimiento por el G. E. Edelweiss, en 1987, de las inscripciones latinas de época romana, datadas en el año 235 de nuestra era, motivó el cierre de sus entradas por la Junta de Castilla y León.

La Sima Marcenejas es otro de los grandes colectores de Sierra Salvada, desarrollándose paralelo, aunque algo más al N, del Sistema del Hayal de Ponata. Su entrada, un pozo de 20 m de desnivel, se localiza junto al Camino de los Tiros que, desde la carretera del Puerto de Angulo, permite el acceso hasta la parte alta de la sierra. Prácticamente es una galerí­a única de dirección NE-SW, sin apenas desviaciones, de 15 metros de altura, que se ve sometida a repentinas y violentas crecidas de agua, por lo que es aconsejable una extremada precaución. El rí­o que originó la cavidad también ha sido localizado, aguas arriba, ya en el sector alavés, en la Sima de Pozo Nuevo II. Igualmente hemos podido comprobar su relación hidrológica, mediante coloración, con la Cueva del Agua de Quincoces de Yuso. La exploración y topografí­a ha sido realizada conjuntamente por el G. E. Alavés y el G. E. Edelweiss. Su desarrollo es de 3.125 m y su desnivel máximo, entre ambos extremos del eje, de 100 m.

La Cueva del Rebollar II se localiza en los vallejos localizados al norte del pueblo de Baró, cuyo encajamiento ha seccionado la cavidad, dejando también abierta, en la ladera de enfrente, la entrada a la más conocida Cueva del Rebollar I. Actualmente la entrada, en épocas de crecida, actúa como sumidero, por lo que sifona fácilmente el laminador de acceso a la cavidad y lo obstruye con materiales detrí­ticos. Su trazado sigue las fracturas sobre la dirección predominante E-W con algunas bifurcaciones sin importancia relevante. La litogénesis es escasa pero presenta lugares de gran belleza, siendo frecuentes las cristalizaciones de yeso, tanto en coladas como en flores fibrosas. Es de destacar que su trazado se superpone al sector terminal de la Red del Hayal de la Ponata, que incluso la sobrepasa en cota inferior, por lo que parece relacionarse con algunos de los niveles inactivos de ésta, lo que justificarí­a la violenta corriente de aire que circula por la misma. El desarrollo total de la cavidad asciende a 1.645 m. con un desnivel de máximo de 27 m.

Otra de las cavidades que se desarrolla próxima al Sistema del Hayal de la Ponata, aunque sin llegar a conectar, es la Sima del Puente, cuyo desnivel alcanza los -180 m.

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