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El Señorí­o de Orduña y su Vizcainí­a (II)

El Señorí­o de Orduña y su Vizcainí­a (II)

Orduña (Palacio Velasco)INTRODUCCION A SU POBLAMIENTO

a. Algunos momentos claves

Edad del Bronce: dolmen de Campas de Choza í‰poca romana: yacimiento en Aloria

1198 San Clemente de Arbileta

???? Puebla vieja (en la colina bajo la peña) 1229 Puebla Nueva (Eje Este-Oeste)

???? Puebla Definitiva (Eje Norte-Sur) 1905 Ensanche hacia la peña

1950 Otros ensanches.

b .Un mí­nimo desarrollo de estos puntos

No pretendemos remontarnos a tiempos prehistóricos; no sólo no es el objeto de este trabajo sino que la escasez de restos no permiten ni siquiera una sucinta descripción. Baste el primero de los datos para afirmar que las montañas que circundan el VALLE DE ORDUÑA fueron objeto ya en dichos tiempos del hacer y vivir del mundo pastoril prehistórico.

Dejemos, sin embargo, localizado el emplazamiento (Zona de las Aldeas de Lendoño, al pie de la gran peña).

El segundo paso (yacimiento romano de Aloria), en estos momentos en excavación, significa un cambio de localización. El yacimiento se halla en el extremo opuesto al anterior, en una situación, si no tan protegida, si lo suficiente como para que una pequeña “villa” o destacamento militar se aposentase allí­. Señalan algunos autores que una secundaria ví­a romana descenderí­a por este valle camino de los puertos marí­timos. Nada extraño que utilizando la senda “vieja” cuyo inicio estarla en el actual arranque del Puerto de Orduña, y bordeando el valle, llegase a éste lugar para salir hacia el actual Bilbao por La Muera.

Dejando de lado la citada calzada romana, diremos que ambos puntos (Dolmen de la Choza y Yacimiento de Aloria) parecen unir una ví­a de comunicación trasversal que deja en medio el valle y cuyos establecimiento más cercanos serí­an “Vitoria y Valmaseda”. Un par de datos más vienen a configurar esta afirmación; la más antigua puebla de la hoy ciudad de Orduña está localizada (más por testimonios escritos que por restos arqueológicos) en las proximidades del actual barrio de la Antigua (nombre por cierto que no es correcto porque en la documentación más antigua aparece con el nombre de Vieja). Pues, bien, este barrio se encuentra localizado, dentro del valle, en el extremo opuesto de Aloria y a unos dos kilómetros escasos del casco urbano siguiendo la lí­nea trazada anteriormente. Más aún; la ermita más antigua localizada, y en un muy mal estado de conservación actualmente, se halla en las proximidades de Lendoño de Abajo, dentro de la ruta que, tras las colinas anteriores a la gran peña, lleva a la actual carretera Amurrio-Valmaseda.

De la importancia de esta ví­a de comunicación pocos testimonios existen, ocultos por la más importante que desde el Sur, bajando las más altas montañas hacia la misma puebla, discurrí­a paralela al rí­o Nervión, en dirección a los puertos marí­timos, primero Bermeo y luego Bilbao. De esta forma se convierte el lugar un punto clave de las comunicaciones en dirección tanto a los puertos del Cantábrico como en sentido transversal.

Esta antigua puebla, junto con otras entidades del valle, conformarí­an, en la edad media, el alfoz de Orduña y a ellas, seguramente, se refiere la cita que aparece en la Crónica de Alfonso III (s.VIII).

Alguna entidad debla tener el lugar para que el Rey don Fernando lo concediese como dote a su hermana “Doña Urraca para casarla con don Lope Dí­az, señor de Vizcaya (1218). De hecho, algunos autores se cuestionan si ya en este año no le seria concedido el privilegio de las villas. Es seguro que lo fue en 1229.

A pesar de su emplazamiento fácilmente defendible con pocos medios, con las espaldas cubiertas por la gran peña y con una salida cómoda para huir más al interior en caso de peligro… las nuevas coyunturas económicas, comerciales y polí­ticas (más seguridad) hicieron necesario el cambio de emplazamiento.

Es en 1256 cuando el rey Alfonso X la traslada a su actual emplazamiento; ocupa para ello el extremo inferior de la loma que desciende de la gran peña a cuyos pies discurre el rí­o Nervión y en cuya parte superior se encontraba la antigua puebla. Los inicios de la nueva debieron ser muy modestos. El eje ocupacional seria, una vez más, Oeste-Este cubriendo el camino Vitoria-Valmaseda; tres calles longitudinales y paralelas a dicho eje: Santa Marí­a o del Hierro, Medio, y Cuerno -actual Carnicerí­a- (por la que subirí­a el camino); con una cerca importante (terminada seguramente en años posteriores por los Haro) y dos puntos defensivos extraordinarios: la Iglesia de Santa Marí­a (verdadera fortaleza en la muralla Este) y la Torre de la Salida Oeste (adosada al actual Ayuntamiento), cubriendo la puerta de Santa Marí­a (único resto actual de sus seis puertas). Adosado a la calle del Cuerno se situarla, en su parte más alta, el castillo.

Posteriormente asistiremos no sólo a su expansión sino a un cambio de orientación en la ubicación.

Efectivamente, el cambio de sentido del comercio hizo que el valle por el que discurre el Nervión se convirtiese en la dirección clave; la apertura de un camino arriero procedente de Burgos (ví­a Berberana) provocó la edificación de un nuevo eje para la villa y del establecimiento de dos nuevos núcleos de población. Se construyeron (en época indefinida) otros dos “bloques” de tres y cuatro calles perpendiculares a la antigua puebla, cerrados a su vez por la Iglesia de San Juan del Mercado; en medio quedó un gran espacio que conformará la Plaza Central. Si antes la calle Herrerí­a era el elemento clave ahora perderá su importancia para concederla a la calle Burgos (calle de entrada) y a la calle Vizcaya (calle de salida). Protegiendo a todo ello se realzarla una muy poderosa muralla, de la que aún se conservan algunos paños en torno a la Iglesia de Santa Paria; dentro de las murallas el importante castillo, del que sólo, a falta de excavaciones, se conservan algunas de sus piedras reutilizadas en al actual edificio de la “Aduana”. Será este edificio el que rompa la cerca por su lado Oeste cuando se construya a finales del s. XVIII.

De toda esta antigua puebla poco queda hoy dí­a debido a los dos incendios que sufre en los años 1451 (16 de Noviembre) y 1535 (7 de Octubre); amén de los sufridos por la misma Iglesia de Santa Marí­a (1629 y 1740).La situación de la Ciudad no cambiará notoriamente, ni aún cuando se reabra (1681) el camino carretil de Goldecho, que sigue el eje Oeste-Este, hasta nuestro dí­as; mucho menos cuando, en vista de las dificultades que presentaba esta ruta, se consigue realizar el que ahora sigue la carretera hacia Burgos (1772).

Un ensanche a base de “Chalets” a comienzos de siglo XX rodeará el antiguo camino de Goldecho provocado por el establecimiento de la ví­a férrea. En la actualidad pequeñas urbanizaciones van situándose, a ritmo muy lento, en todos sus alrededores.

DEVENIR HISTORICO

Ni es el lugar ni lo pretendemos realizar una descripción total del problema. Nos limitaremos a señalar los “hitos” fundamentales del mismo, señalando en cada circunstancia la correspondiente fuente bibliográfica.

Dejando de lado los falsos Cronicones de Luiprando o Auberto Hispalense, ninguna noticia escrita tenemos de la existencia de Orduña hasta el s.VIII.

Es bien sabido que la Crónica de Alfonso III nos dice refiriéndose a los años 753-754:

“Y Galicia, Alava, Vizcaya, Alaón y Orduña siempre hablan sido poseidas por sus habitantes…”

La referencia no podemos tomarla en sentido estricto; seguramente se trata de diferentes comarcas naturales de pequeña extensión y sin un contenido jurí­dico-polí­tico alguno más que de ninguna población concreta, aunque algunos autores ya señalen para entonces, al menos como posibilidad, la existencia de algún monasterio o iglesia e, incluso, de un castillo en la cima de una elevada colina.

Cuando en los ss.IX-X (años 804, 873-883,937) encontremos otras referencias, no serán demasiado claras: en el primero aparece el término ORRUNDIA en una donación a Valpuesta en el segundo URDUNICO en una concesión de don Diego, conde de Castilla y en el tercero ONDONA, en una escritura del conde Fernán González. ¿Se refieren a Orduña?… El mismo interrogante surge respecto a su cita en los discutidos Votos de San Millón que hizo el mismo Fernán González en el año 934, donde si aparece el nombre de ORDUNIA. Lógico es pensar se fuese formando algún tipo de población cuando las referencias, más o menos exactas, existen. En 956 aparece un Lain de. Orduña firmando una carta en el Cartulario de Valpuesta  y también parece claro que el monarca navarro, en este siglo, dominaba la zona.

Más clara, si cabe es la referencia de 1075 (29 de Marzo) en la que el señor Lope Sánchez da una escritura de donación de unas heredades que tení­a en el VALLE DE ORDUÑA a San Millán. En la misma circunstancia encontramos otra cita, esta vez del mismo rey Alfonso, en el año 1135 (9 de Enero) en una carta de donación a la Iglesia de San Salvador de Oña de un lugar llamado Gavinea situado en el TERRITORIO DE ORDUÑA

Igualmente significativa es, ya a fines del s.XII (1199), la carta puebla de Valmaseda donde no se habla de VALLE  o TERRITORIO sino de un poblamiento. Efectivamente, en ella se dice: “…el poblador… no baya más allá de ORDUÑA, Medina y Laredo”. Teniendo en cuenta los dos lugares citados a continuación parece que ORDUÑA debe también corresponder a una población concreta; por otra parte en 1198 Alfonso VIII dona al obispado de Calahorra el pequeño templo de San Clemente de Erbileta, muy próximo a la Vieja puebla de Orduña.

Es a partir del siglo XIII cuando las referencias aparecen, no sólo con claridad, sino en abundancia, que muestra la progresiva importancia que va adquiriendo.

Señalemos algunas más importantes:

  • 1218: el Rey don Fernando da Orduña a su hermana doña Urraca para casarla con el señor de Vizcaya don Lope Diaz de Haro.
  • 1229: (11 de Marzo): carta puebla de don Lope y fuero de Vitoria.
  • 1256 (5 de Febrero): traslado al actual emplazamiento por Alfonso X.
  • 1284: 17 Junio: Lope Diaz de Raro la suma al mayorazgo de Vizcaya.
  • 1288: (1 de Septiembre) privilegios varios del rey Sancho IV
  • 1307, Marzo: don Diego, Señor de Vizcaya, recibe Orduña.
  • 1315 (2 de Julio): asiste a las Cortes de Burgos en la constitución de      la Hermandad  por medio de dos  apoderados.
  • 1352: Don Enrique de Trastámara cede el señorí­o de la villa a su hermano don Tello.
  • 1449: aparece por vez, primera nombrada como CIUDAD (aún cuando no se ha encontrado el Documento de la concesión) en un documento de Juan II, aunque este es un tema  sumamente discutido. Dice el texto:

“El rey don Juan de Castilla, de León…ordena por carta que… para defensa de villas y lugares se constituyese la hermandad, y mutuamente se ayu­dasen en ello las que se constituyesen…”. Esta carta va dirigida al “Señorí­o e Vizcaya, a la tie­rra y Merindad de Guipúzcoa, a las hermandades de la dicha tierra e de las ciudades de VITORIA y ORDUÑA, con toda la tierra e Alava e de las vi­llas de Valmaseda y tierra de Mena”.

La polémica en torno a este suceso está servida. Desde quienes la fijan el año 1461 hasta quienes la retrasan a 1484).

1454?: Enrique IV concede el señorí­o de Orduña al mariscal don Garcí­a de Ayala que era alcalde del castillo. La pugna con el de Ayala será a partir de este momento continua; la fortaleza de la ciudad era la más importante de Vizcaya y desde ella se controlaba en gran medida todo el tráfico que pasaba de Burgos a los puertos de Bermeo y Bilbao.

Tras múltiples escaramuzas, documentos y juicios, el mariscal renunciará a la misma en 1480 (10 de Marzo) aunque no definitivamente.

A partir de este momento resumimos aún más, si cabe, los momentos más interesantes para su historia:

  • 1523: el emperador Carlos I dona a la Ciudad el enclave de “La Cerca de Villaño” que radica en el barrio de este nombre que pertenece al pueblo de San Martí­n de Losa. La razón de tal donación no es clara: parece ser que fue a cambio de la demolición del castillo, pero bien pudiera ser que lo fuese por la ayuda prestada por los orduñeses al emperador en la guerra de los comuneros. En el Archivo Municipal de Orduña se conserva alguna documentación sobre este tema. Lo más importante puede ser el” primer apeo” que es de 1778 y contiene un mapa detallado de la propiedad, y la última acta de la revisión de mojones certificada en. 26 de Septiembre de 1951.
  • 1535 (7 de Octubre): formidable incendio de la ciudad en el cual ardieron cuatro calles, el edificio en el que se conservaba el archivo y la casa-hospital sita en la calle del Yerro, junto a la iglesia mayor de Santa Marí­a. Este incendio provocará una serie de concesiones por parte del rey Carlos I para paliar los efectos de tan devastador acontecimiento. La Iglesia de Santa Marí­a y la de San Juan del Mercado serán utilizadas como hospital y vivienda y será necesario purificarlas posteriormente con la venida del Obispo de Calahorra. No será el último; así­ en 1629 arderá la iglesia de Santa Marí­a y se abrasará el altar mayor con su retablo y adornos; de nuevo en 1740 habrá otro incendio en la misma iglesia producido por ladrones para robar la plata y las alhajas que según fama habla allí­.
  • 1639,8 de Mayo: solemne voto de la ciudad a la Virgen de la Antigua para tener desde este dí­a para adelante por patrona de la ciudad a Nuestra Señora de Orduña la Vieja y celebrar en su conmemoración dí­a festivo el 8 de Mayo, asistiendo en procesión general al Santuario y celebrando en él misa solemne. A este voto se unen los vecinos de Arrastaria que harán una procesión al Santuario el 9 de Mayo
  • 1717,31 de Agosto: orden de traslado de la aduana a Bilbao. Aunque será anulada posteriormente será el inicio de una decadencia económica que aún no ha terminado.
  • 1808,19 de Enero: los franceses comunican al alcalde de Orduña que deben acoger a un destacamento. Tomarán el convento de San Francisco como cuartel y Santa Clara como hospital. Permanecerán aquí­ hasta 1813.
  • 1833,4 de Octubre: Juan Felipe de Ibarrola proclama, en Orduña, rey absoluto a Carlos V. Con este motivo será el centro de una serie de escaramuzas entre liberales y carlistas, siendo la más interesante la batalla que se lió en los campos que rodean a Unzá y Orduña el 19 de Marzo de 1836 en la que el General Espartero sufrió una grave derrota. Como consecuencia de ello, impondrá posteriormente su pase a ílava (13 mayo de 1843), que se verá revocado posteriormente (6 de Septiembre).

Mitxel Olabuenaga

2 Comentarios

  1. Juanjo González

    Felicitaciones por la página. Os adjunto fechas y documentos donde se le da tí­tulo de ciudad a Orduña.
    Documentos anteriores a 1474, donde Orduña figura como Ciudad.

    Ochandiano, 15 de Octubre de 1443

    Acta de la quema de la Torre de Ochandiano, levantada por el escribano y notario publico Juan Ferrandes de Varron. Estando presentes, como testigos, Ochoa de Guinea y Juan de Vilvao “vesinos de la í§ibdat de Urduña”.

    A. M. D. – Doc. Ant. Leg. 7, nº 9

    Valladolid, 3 de Agosto de 1449

    Real Cedula de Juan II de Castilla, en que manda unirse en hermandad en Guipuzcoa junto con otros terminos de alrededor. Entre las ciudades que se citan esta la de Orduña : “e de las cibdades de Bitoria e Orduna”.

    A. G. G. – Secc. 1ª, Neg. 11, Leg. 5

    Garai, 14 de mayo de 1454
    Cartas de compromiso y juramento y sentencia arbitrarí­a en el pleito que tratan algunos pueblos de la Tierra de Ayala con la Ciudad de Orduña y sus aldeas, sobre términos, jurisdicción y heredad en el campo llamado de Garai, sito entre Belandia, Zubiaga, Aguinaga y Maroño.
    Actuaron como escribanos y notarios :
    Fernán López de Obaldia, escribano e notario publico susodicho del sennor rey en la su corte e en todos los sus reynos e sennorios.
    Juan Sánchez de Vrruno, el moí§o, escribano de nuestro sennor el rey e su notario publico en la su corte e en todos los sus reynos e sennorios.

    A.M.O. Caja nº 91. Leg. Nº1 (Fol. 2 rº – 13 rº) / A.F.B. C/080

    Gernika, 26 de agosto de 1463
    Jura de los fueros, privilegios y libertades del Señorí­o de Bizkaia por Enrique IV de Castilla, donde aparece Juan Fernández de Arbieto, procurador de la Ciudad de Orduña.
    Siendo Albar Gómez de Abad quien levanto acta del acontecimiento, que era :
    Secretario de nro Senor el Rey y su Escribano de cámara y su nottario Publico En la su corte y en todos los sus reinos y señorí­os.

    Reales Archivos de Valladolid. Expedido por Jerónimo de Espinar y Mendiola, secretario de Cámara del Rey, el 23 de octubre de 1742. Sacado por José Barrio de Salazar, en febrero de 1743.

    Un cordial saludo,
    Juanjo

  2. mitxel

    Gracias. Este es uno de los objetivos de la página. Ir sumando cuestiones en beneficio de la ciudad.

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