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Toros en Orduña (II)

Toros en Orduña (II)
  • 1897 (24 de marzo): el contratista de la Plaza, Tomás Quintana, pretende traer para Ochomayos, un buen matador y que se toree una res más, siempre que se le permita cobrar 0,25 pts. más por cada entrada. El ayuntamiento accede a ello, siempre que sea el novillero Bernalillo, y éste se encargue de elegir y comprar el ganado.
  • 1899 (5 de abril): se acuerda adjudicar por 5 años, las corridas de los Ochomayos, a Tomás Abarrategui. (29 de marzo): se acuerda dar una subvención de 2.700 pts., para los toros de los 3 años siguientes, en cada día de muerte: 2 banderilleados y uno para los aficionados.
  • 1900 (30 de abril): Eran socios: Joaquín Lanzuela, Florencio de Salazar y Tomás Abarrategui, en el remate de la Plaza de Toros. (21 de mayo): Se pagan 22,50 pts. al torero, Manuel Calderón, por la muerte de 2 toros, lidiados los días 9 y 20 de mayo (la corrida del día 8, se suspendió por la lluvia).
  • 1902 (13 de abril): se prohíbe que toree este año en Ochomayos, al lidiador, Manuel Calderón, por el conflicto que hubo con él, en el año 1900. El ayuntamiento acuerda, no acceder a las pretensiones de los contratistas de la Plaza de Toros, Florencio Salazar y Joaquín Lanzuela. Estos pretendían subir los precios de las entradas, basándose en que el ganado había subido de precio.
  • 1903 (5 de abril): Los contratistas de la Plaza proponen al ayuntamiento: dar 3 corridas de toros, los días 8, 9 y 10 de mayo. El día 8, 3 toros navarros de muerte, 2 novillos del país (capeados y banderilleados), y uno para los aficionados. Los días 9 y 10, 3 vacas de muerte, 2 novillos de Orozco, para capear y banderillear, y uno para los aficionados. El ayuntamiento les compensará, por la del día 10, con 500 pts. sobre las 2.700 de la contrata.
  • 1904 (9 de marzo): Florencio Salazar propone al ayuntamiento para los Ochomayos, 2 corridas de 4 novillos de muerte, los días 8 y 9, y uno para los aficionados, abonándole el ayuntamiento por 4 años, una subvención de 3.625 pts. y elevar el precio de las entradas (1 peseta las de sol y 1,50 pts. las de sombra). El ayuntamiento no la aceptó. Florencio Salazar hizo otra proposición: dar 2 corridas de 3 toros de muerte, navarros o de otras ganaderías, de 2 años y 3 hierbas, uno de Orozco para capear y banderillear, y otro para el público, durante 4 años, con una subvención de 3.500 pts./año, manteniendo los precios de años anteriores, abonando al ayuntamiento 50 pts. por el reconocimiento del tendido. Si el ayuntamiento durante esos 4 años construyese una Plaza de Toros, de mampostería, se la cederá para dar 2 corridas, rebajándole 1.000 pts. de las 3.500 de cada año que diese corridas en dicha Plaza. Si por el mal tiempo dejase de dar una o dos corridas en todo el mes de mayo, se le descontarán 1.000 pts. (si es una corrida), y 1.500 pts. (si son dos). Se acepta. (25 de mayo): Se pagan 20 pts. a Florencio Salazar por la gratificación que dio al novillero Recajo, por haber sacado 2 orejas en la muerte de 2 novillos, los días 8 y 9 de mayo.
  • 1905 (10 de marzo): Se pagan 60 pts. al arquitecto, Julio Saénz Barás, por reconocer y certificar las condiciones de seguridad de la Plaza de Toros. (8 de mayo): A Alfonso Cela “Celita”, no le entró el gusanillo del gusto por los toros, sino en Orduña (Vizcaya), donde en 1905 trabajaba como peón en la cantera de yeso de la fábrica de Basaldúa. Según parece, tras la novillada que tuvo lugar en dicha ciudad el día 8 de mayo de 1905, con ganado del riojano Domingo Rubio, se soltó un sobrero de la misma divisa para que los mozos del pueblo se entretuvieran e hiciesen un poco de gimnasia. Celita se echó al ruedo con una bota de vino y, al ver al animal sediento y con la lengua fuera, le dio de beber y lo toreó al quiebro y con el pellejo: su actuación tuvo tan buena acogida por parte del respetable que el día del Apóstol Santiago del mismo año, Celita volvió a bajar al ruedo, ahora ya con una capa de torero que le prestó el padre de d. Siricio, hermano del ganadero d. Florencio Salazar. Celita cosechó un éxito memorable y el empresario d. Florencio Salazar, lo contrató para el 8 de mayo del año siguiente, día en el que alternó con Rufino San Vicente Navarro “Chiquito de Begoña”. Probablemente esos fueron sus primeros pasos en el arte de Pepe-Hillo y Cuchares. Celita, en su luna de miel, se acercó a Orduña con el propósito de visitar a su padre y a otros amigos, y de postrarse a los pies de la Virgen de la Antigua. (Camilo José Cela. “El Juego de los tres madroños”). (10 de mayo): se paga a Florencio Salazar, contratista de las novilladas, una subvención de 3.500 pts. por las mismas. se paga a Florencio Salazar, contratista de las novilladas, una subvención de 3.500 pts. por las mismas. (12 de abril): este año se celebrarán 3 corridas de novillos, los días 7, 8 y 9 de mayo.
  • 1906 (2 de abril): en los Ochomayos, el contratista de la Plaza de Toros ofrece que no se toreen novillos de Orozco, por su mal resultado. Desea que se toreen vacas navarras: 3 toros navarros de muerte, 2 toros o vacas para capear y 2 reses para los aficionados. Solicita que se le permita cobrar a 4 reales el día de Ochomayo, el sol, y a 6 reales la sombra.
  • 1907 (15 de abril): El contratista de las novilladas de los días 8 y 9 de mayo, propone: 3 toros de muerte, 2 más para capear por las cuadrillas, y otros 2, embolados, para los aficionados. Los precios serán de 1,25 pts. la sombra, y de 0,85 pts., el sol. (13 de mayo): Se da permiso a la Cofradía de San Isidro Labrador, para celebrar una novillada, lidiando un toro de muerte por aficionados. Se les concede una ayuda de 20 pts. (
  • 1908 (18 de marzo): Daniel Basaldúa, dueño de la yesera de su apellido, propone al ayuntamiento la sustitución de las novilladas de Ochomayos, siendo sustituidas por “un concurso agrícola con ganado de diferentes razas, maquinaria y productos agrícolas”. Se prueba en un principio. Este año, Florencio Salazar, no aceptó la proposición del ayuntamiento para dar las corridas de Ochomayos. También se ofreció, Gregorio Barrenengoa. Al de un tiempo se volvió a ofrecer, Florencio Salazar, y el ayuntamiento rechazó su propuesta, ya que antes no se avino a entenderse. Este año no hubo corridas de toros.
  • El empresario del coso orduñés, era Florencio Salazar. (17 de febrero): se acuerda reclamar, a Florencio Salazar, la madera y barreras del ayuntamiento, desde que era contratista de los toros de Ochomayos. (12 de mayo): Se acuerda imponer una multa de 40 pts. al contratista de la Plaza de Toros, Florencio Salazar, por tener que retirarle al corral un toro por su pequeñez y malas condiciones.
  • 1910. El ayuntamiento trata de lo costoso y molesto que resulta el realizar todos los años la construcción de una plaza de toros de madera portátil, para las fiestas de Ochomayos. Se empieza a abordar la construcción de una plaza de toros de obra civil y fija. Ofrecen terrenos en las Eras de Polanco. (22 de junio): Se habló sobre el tema de “construir una Plaza de Toros”, ya que el ayuntamiento tiene que abonar al contratista de la misma, todos los años una subvención, siendo el montaje y desmontaje de la misma uno de los mayores gastos, así como a la carencia de materiales para montarla (de madera). El ayuntamiento anterior ya tenía: plano, proyecto y presupuesto para su edificación, no pudiendo llevarla a efecto por tener otros muchos compromisos. (9 de noviembre): Florencio Salazar pide permiso para edificar en el monte común del Tranco o de la fuente de La Teta, una tejavana de 100 m² para albergar 6 reses bravas que posee, para evitar posibles contratiempos. Se le informa que tiene que pedir permiso a la Diputación. Queda pendiente.
  • 1911 (1 de marzo): Florencio Salazar, contratista de las novilladas de Ochomayos, se compromete a: dar 3 corridas de toros, una el día 7, con 2 toros de muerte y 2 reses para capear y banderillear; el día 8, 3 toros de muerte y una res para capear y banderillear; el día 9, 2 toros de muerte y 2 reses para capear y banderillear. Las entradas de los días 7 y 8 serán a: sol, 1 peseta; sombra, 1,30 pts. Las entradas serán de: sol, 0,70 pts.; sombra, 1 peseta. Pide al ayuntamiento se le gratifique con 300 pts., y éste le da 100 pts. (7 de junio): Francisco Furriel, de Fitero (Navarra), ofrece sus servicios para edificar una Plaza de Toros en Orduña (había construido tres). Pedro Armas, de Pancorbo, contesta a una carta del alcalde, donde éste le propuso la compra-venta de una “era de trillar” que poseía en las Eras de Polancos (400,76 m²), para poder edificar una posible Plaza de Toros. El dueño pedía por ella, 700 pts. Queda pendiente. (28 de junio): se acuerda comprar, a Adrián Cazaña, parte de una heredad en los Cascajos o Portazgo provincial, de un mínimo de 12 aranzadas, a 40 pts. cada una, para edificar una Plaza de Toros. (13 de septiembre): el ayuntamiento aprueba la construcción de una Plaza de Toros, con planos del arquitecto, Luis María Argentif Armina, de Madrid. (otros autores dicen que su autor fue, Federico de Ugalde). Se procedió inmediatamente a la compra de los terrenos necesarios a, Adrián Cazaña (40 pts. m2), y al comienzo de las obras. Se encuentra en las afueras de la ciudad en la carretera hacia Burgos, en la zona de “la cadena o portazgo “. Se acuerda pagar 300 pts. a Francisco Furriel, de Fitero (Navarra) por los planos, memoria y presupuesto que hizo en su día para edificar una Plaza de Toros en Orduña. Él, pedía 500 pts.
  • 1912. El proyecto de edificar la Plaza de Toros, se adjudicó, en 1912, Se pedirá un préstamo para la misma, de 20.000 pts. al 4% de interés, con un plazo de amortización de 10 años. (7 de febrero): los prestamistas de las 20.000 pts. al 5% de interés para las obras de la Plaza de Toros ¿quiénes eran? (27 de marzo): por este año se suspenden las corridas de toros de Ochomayos, por estar el ayuntamiento con muchos gastos, entre otros, con la construcción de la Plaza de Toros. (1 de mayo): en la subasta pública de la Plaza de Toros no se presentaron postores, por indicar que los precios eran muy bajos, por ello, el ayuntamiento, una vez repasado el presupuesto, lo aumentó. La subasta se anunció bajo la base de 19.525 pts. Y la modificada era de 21.792 pts. (estaban previstos 13 palcos, y luego, en la 2ª, se dejaron sólo en 3). (29 de mayo): la Plaza de Toros a construir tenía un presupuesto de 21.792,50 pts. (7 de junio): parte de los materiales, de diferente tipo, que se usaban para montar la Plaza de Toros, la antigua, fueron tasados en 70 pts. Se le venden a Florencio Salazar. (28 de junio): el día 23 se subastó la Plaza de Toros, adjudicándose al vecino y maestro carpintero, José M.ª de Barrenengoa Ruiz, por 21.293 pts., contra otra del vecino, Lucio Salazar, de 21.790 pts. (5 de julio): se nombra encargado de las obras de la Plaza de Toros, a Francisco Furriel, de Fitero (Navarra), por 6 pts./día, aproximadamente durante 2 meses. (16 de agosto): Pedro Sobrón, solicita permiso para extraer piedra de la cantera de Gárcheta, para la Plaza de Toros, abonando al ayuntamiento el 4% del total de carros que extraiga. (18 de septiembre): el contratista de las obras de la Plaza de Toros, compra la piedra de 2 arcos del antiguo templo de San Francisco, por 100 pts., al ayuntamiento, para usarlas en la misma. (23 de octubre): Se acuerda colocar alambre de espino, en el muro exterior de la Plaza de Toros, en la zona de los corrales, para evitar la entrada de todo tipo de personas.

 

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