Toros en Orduña (I)
En Orduña los toros y novillos son festejos que aparecen desde principios del siglo XVI. Correr toros y novillos por las calles y plazas de la ciudad aparece tanto en ordenanzas municipales como en documentos eclesiásticos. El visitador del Obispado a la parroquia orduñesa comprueba, en 1547, con sorpresa, que los curas del Cabildo se dedicaban como unos vecinos más, al divertimento de correr los toros por la ciudad. En dicho año, ante la sorpresa que se lleva, el visitador les prohíbe a los eclesiásticos que corran los toros como el resto de vecinos.
Las referencias de compras de toros para fiestas, suelen ser para las de Ochomayo y las del Corpus, aunque en ocasiones parece que se compran toros para las fiestas de todo el año. Quiere esto decir que a lo mejor se corría el toro, pero sin matarlo, como si fuese un encierro. Otras veces les azuzaban lebreles, perros de caza, etc.
- 1527: en la plaza de Orduña se corrían las vacas y novillos desde el día de San Juan hasta el de San Miguel. En documento de dicho año, se afirma que esa actividad es uso y costumbre, por lo que se puede retrotraer a una época bajomedieval. También tenían lugar otros espectáculos taurinos para cuya celebración se cerraba toda la plaza con barreras colocadas a la entrada de las calles.
- 1643: Se compraron 2 toros para las fiestas de todo el año. “6.638 mrvs. de la carne y cuero de dos toros que se compraron para las fiestas de todo el año …….”.
- 1656: En otras ocasiones el correr los toros va acompañado del uso de lebreles, perros de caza, que dejaban al animal en condiciones lamentables. Lo conocemos por la venta de los despojos de los toros de las fiestas de Ochomayo. Este año se adquirieron 3 toros, de un vecino de Astobiza (Domingo de Goya), pueblo existente entre Ayala y Orozco. Del último de estos toros, en el libro de cuentas, se dice que no se aprovechó ni vendió la carne, por acabar “tan maltratado de los lebreles y otros malos tratamientos”. Sus restos acabaron repartidos entre los pobres de la ciudad.
- 1662: se celebraban las corridas de toros en la plaza mayor, instalándose unos tablones por las autoridades, desde donde presiden los festejos.
- 1673: “30.400 mrvs. que pagué de orden de los señores del ayuntamiento, al hombre de Ynoso por el toro que trajo para la fiesta de la patrona y se murió de una garrocha“.
- 1674: 322 mrs. de las que costo el concierto, traída y refresco de los toros de este año de 4 corridas que hubo.
- 1776: el ayuntamiento pago 138 reales y 12 mrvs. por el coste de las dos corridas de novillos en los días, domingo y martes de Carnestolendas.
- En el siglo XIX, se produce un cambio sustancial en la manera de entender la fiesta de los toros.
- 1829: Sin llegar a desaparecer la actividad de “correr los toros”, se celebran corridas con toreros más o menos profesionales en la materia. En el año 1829, aparece el pago de 40 reales a un torero, al tiempo que se gastaron 40 reales por colocar un cierre de barreras para correr los novillos. En Orduña antiguamente los festejos taurinos se celebraban en la plaza, situando unas barreras en las bocas de las calles que en ella desembocan o hacia finales del siglo XIX y principios del XX, en plazas desmontables. 1850: el ayuntamiento guardó, encerrados, 3 toros en la ermita Vieja o fonda de la Antigua. “…la compra de un toro para semental y de otros con destino a corridas, había pasado d. Pedro de Mendieta a la villa de Pancorbo y ajustado 3 toros de los de Ubarenes, por precio de 700 reales cada uno, los cuales se hallaban ya en esta ciudad, encorralados en el local de la Hermita Vieja, o fonda de la Antigua, con objeto de darles algo de grano a comer para que se robustezcan, así como para que tomando cariño al termino, se evite el que se escapen hacia sus antiguos pastos. Todo se aprobó por sus señorías y mandaron que los dos mil y cien reales que tienen de coste los referidos toros, se satisfagan por el depositario de este Ayuntamiento”. (3 de noviembre): se comenta que el toro semental que se había comprado, se ha despeñado. El día 11 de agosto el pastor de la Dula dice que los 3 toros están en su sitio.
- 1857 (12 de junio):: era alcalde de Orduña, Gregorio Herrán. En esta fecha se trata del asunto del ferrocarril en el ayuntamiento. Se da lectura a un documento en que el Consejo de ministros, el 6-6-1857, aprobaba el trazado del ferrocarril de Tudela a Bilbao por Miranda de Ebro, y por Orduña. Se decide que se haga un repique general de campanas, que se echen voladores y salgan el tamboril y la música a recorrer las calles. Se celebra una corrida de novillos el 14 de junio, nombrando protector de la ciudad de Orduña al ministro de Fomento, Claudio Moyano.
- 1865: “Se acordó ofrecer al torero Juan de Oxinaga, 1.100 reales para él y sus compañeros, por venir a la lidia en los días 8 y 9 de mayo”. Juan de Oxinaga, responde al de unos días: “Traeré a otros dos conmigo, matando a espada dos toros en cada día y todo por 1.100 reales. Y además, 40 por cada vez que, matando a satisfacción y contento del público, pida este o aclame que se dé la res, y que el sr. Presidente acceda a la petición más no en otro caso “.
- 1881: Luis Mazzantini toreó en la plaza de toros de Orduña, los días 8 y 9 de mayo de dicho año, dos novilladas, matando el diestro Mariano Díaz “Boticario”, acompañado de los banderilleros Francisco Sevilla “Currito” y Luis Mazzantini; también Luis, como sobresaliente en ambas corridas, estoqueó con acierto dos reses.
- 1888 (11 de abril): las novilladas de Ochomayos se celebrarán en el Campo de San Juan. Se comisiona al Síndico para que trate con los dueños de las “eras de trillar”. Se acuerda el remate para el levantamiento del tendido, colocación de barreras y postes para los fuegos artificiales, así como el arreglo del suelo para la Plaza de Toros. Se cobrarán 3 y 4 reales las entradas de sol y sombra para la novillada, actuando la Banda municipal. (18 de abril): se informa por un concejal que ha comprado 4 toros de 4 años en Pancorbo (Burgos), en 550 pts./toro. Otro concejal se encarga de ajustar los 4 toros que de Orozco han de correrse en las fiestas.
- 1889 (14 de abril): dos vecinos de Orduña, rematantes de la Plaza de Toros para los Ochomayos, proponen al ayuntamiento que éste les diese 9.000 reales (3.600 reales del “remate” que pagan y el valor de la carne que se lidie), y si es así, se obligan a costear toda la función: fuegos artificiales, Banda de música y el maestro del ganado, obligándose a traer 8 toros desde Madrid y si no 8 vacas “navarras”, pero si son éstas, lo harán por 5.400 reales en vez de los 9.000. Se acepta. (26 de mayo): se paga una cantidad de dinero, a Pantaleón Larrea, por la renta de dos “eras de trillar” en el Campo de San Juan, donde se ha colocado la Plaza de Toros, en Ochomayos.
- 1890 (7 de abril): Teodoro García fue el rematante de las corridas de toros de Ochomayos, por 3.650 pts. Se celebrarán dos corridas y en cada una se torearán 4 vacas navarras con un peso de 24 raldes cada una. La cuadrilla de toreros será de la plaza de Madrid, de al menos 4 miembros. El rematante organizará los fuegos artificiales y una Banda de música, debiendo ser la preferida la del Batallón que guarece Orduña, siempre que no cueste más de 500 pts. (21 de julio): un concejal comunica al ayuntamiento que las barreras de la Plaza de Toros estaban fuera de su sitio. Se acordó recogerlas y denunciar a las personas que las tengan.
- 1891: aparecen dos versiones diferentes sobre la “plaza de toros “. 1) Mes de marzo: la plaza de toros se instala en el Campo de San Juan, construyendo los tendidos con unos chopos derribados en las Eras de Polanco y otros caídos en el Prado. 2) Mes de septiembre: la plaza de toros se construyó en la Plaza, de tal forma que el sitio reservado para la “presidencia” coincidía con el balcón de la casa Consistorial. (16 de febrero): se acuerda que el día de Ochomayo se maten 2 toros, se lidien otros 2, y uno para los aficionados. El día 10, igual. (18 de marzo): se acuerda derribar los chopos de las Eras de Polanco, y junto con los tirados por el viento en la chopera del Prado, construir las barreras de la Plaza de Toros. (13 de abril): en función de unas huelgas previstas para los primeros días de mayo en Bizcaya, y en vista de que se había subastado varias veces la construcción de la Plaza de Toros, de madera, para los Ochomayos, se acuerda aplazar hasta el 8 de septiembre las funciones profanas, pudiéndose celebrar las religiosas. (21 de julio): Se acuerda celebrar 2 corridas de vacas navarras, los días 28 y 30 de agosto, en sustitución de las de Ochomayos. Se anuncia subasta para ello. (19 de agosto): Se acuerda pagar, a Domingo Zapatería, 1.637,50 pts. por el ganado muerto los días 28 y 30 de agosto, en la Plaza de Toros.
- 1892 (28 de marzo): El día de Ochomayo se correrán y matarán 2 novillos de Orozco, e igual el día 9. (3 de abril): Se acuerda pagar 30 pts. por los caballos y aparejos en los días de corridas, a Donato Ibarrola y a Fermín Lauzurica.
- 1893 (26 de abril): Se acuerda subir el precio de las entradas de los toros por Ochomayos, en un real, ya que iba a haber “picadores”.
- 1894 (18 de mayo): se acuerda que los toros muertos en las corridas de los días 6 y 8 de mayo, no debían pagar los derechos del matadero. 1895 (22 de marzo): se da lectura a un escrito enviado por Tomás Quintana al ayuntamiento, y que decía: “…..que era el rematante de los festejos de Ochomayos, y que deseaba saber a qué atenerse para la celebración de éste año”. Solicita la formalización del nuevo contrato. Alega que la falta de “guarnición”, le ha perjudicado el año anterior. Presenta al ayuntamiento un nuevo contrato de festejos para su aprobación. Este decía: 1) El ayuntamiento subvencionará al contratista con 2.250 pts./año.2) El contrato será de 3 años.3) La Plaza de Toros se montará por cuenta del contratista. 4) Se dejará una cuarta parte de la Plaza para el público, en libertad. 5) Las corridas serán los días 8 y 9 de mayo. El día de Ochomayo se lidiarán 3 vacas navarras y 2 toros del país, siendo de muerte las vacas, y capeados y banderilleados los toros. Habrá al final del festejo, un novillo para los aficionados. El día 9 de mayo, se lidiarán 2 vacas navarras y 2 toros del país, en las mismas condiciones anteriores, habiendo un novillo para los aficionados, al final. 6) Las entradas costarán 3 reales de vellón, sombra; y el sol, 2 reales de vellón.7) El contratista repartirá media vaca entre los pobres de Orduña. 8) La cuadrilla será de 3 banderilleros y un matador. 9) Los fuegos artificiales serán de cuenta del contratista. 10) La Banda de música amenizará las funciones, siendo de cuenta del ayuntamiento, dando el rematante, media vaca para los músicos. El ayuntamiento aprobó dichas condiciones, con estas observaciones: Las maderas del ayuntamiento para montar la Plaza, serán reconocidas antes y después, para ver su estado y actuar en consecuencia. Si la música costara al ayuntamiento más de 1.000 reales, será de cuenta del rematante, en cuyo caso el ayuntamiento le abonará 2.500 reales en vez de 2.250, el año que esto suceda. Si el rematante dejara por su culpa de dar alguno de los festejos, pagará al ayuntamiento, 500 pts., y no tendrá derecho a indemnización alguna. Este contrato se aprobó por ambas partes.