ARRASTARIA: síntesis histórica (I)
ARRASTARIA es un valle de la zona cantábrica de Álava situado en la vega de Orduña, atravesado por el río Nervión, de escaso caudal en el lugar. Está situado a una altitud de 350 m., su superficie es de 259 km2 y tiene una población de 325 habitantes (año 2022). Está dividido en dos partes: una al sur-este (Aldeas de Artomaña, Delika y Tertanga), y otra al este (Aloria). También pertenecen al valle los barrios de Berracarán, Paul y Zamarro, aparte de los caseríos de Albiarán, Ervin y Armillo.
La Vega de Orduña está franqueada en el lado Oeste por los picos de la Sierra Salvada: Txarlazo, 926 m.; Txolope, 1.033 m.; Solaiera, 1039 m.; por el lado Sur: Pico del Fraile, 850 m.; Arando, 945 m.; por el lado Este los principales picos o montes son: Espila, 726 m.; Larrabaltza (Picorredondo), 703 m.; San Pedro de Beraza, 713 m.; Cuetomayor, 618 m.; Lurgorri, 621 m.; Castilloredondo, 508 m. Al Norte se abre el amplio valle que se estrecha, luego al fondo, para dar salida hacia las tierras del valle de Ayala.
La cuenca fluvial está configurada por el río Nervión[1] formado por varios arroyos que fluyen desde las laderas septentrionales de las sierras cuartanguesas de Guillarte y Guibijo, divisorias de las vertientes cantábrica y mediterránea. En lo alto de la sierra de Guillarte (término de Kuartango), a este río, en su alto curso, a más de 900 m., algunos autores denominan, Delika, que nutre sus aguas con el aporte de los arroyos de la sierra Iturrigutxi y Ajiturri. Estas aguas se precipitan por un rincón del valle desde lo alto de la peña Nervina, precipitándose por una hermosa y alta cascada de una altura de 270 metros, siendo espectacular ver la caída de las aguas en época de lluvias.
1.- El Monte Santiago
La zona montañosa comprendida entre la cascada del río Nervión y el puerto de Orduña se la conoce como Monte Santiago. Este nombre de Santiago debe su denominación a un monasterio dedicado al apóstol Santiago que hubo en lo alto de la sierra, junto a la fuente de Santiago, y que perduró durante unos 10 siglos.
En el apeo[2] de 1663 se reflejan los mojones: 1) el que está encima de la casa de San Bartolomé; 2) el de la orca; 3) Oyalarte; 4) pozo del Cortón; 5) en la bajada de la sierra al pozo Cortón; 6) otro debajo del pozo Cortón; 7) encima del campo de Carimurita; 8) otro junto a la “lobera vieja”, entre los caminos que van a Bidabe y al monte Santiago; 9) en la entrada de Tinibidi; 10) En Basaurte, en lo más alto; 11) en el monte Ycarço; 12) Entrada de las Canales; 13) En Las Arretejas.
En el archivo del concejo de Tertanga, población que forma parte del actual municipio de Amurrio desde que en 1976 éste absorbiera el extinto ayuntamiento de Arrastaria, con capital en Delika se conserva un borrador de la ordenanza del año 1781, escrita en cinco folios (caja 3H, doc. 54).
Esta ordenanza contiene datos de interés para conocer aspectos del gobierno de la ermita de Santiago de Nanclériz y el aprovechamiento de su monte que, aunque situado en las tierras del valle de Losa, era común de las poblaciones alavesas de Delika y de la Ledanía de Luna (Luna, Arriano, Artxua y Gillarte), además de las villas burgalesas de Berberana y de Villalba de Losa con sus aldeas de Mijala, Múrita y Zaballa.
La citada Ordenanza[3], tras señalar varias cuestiones referentes al Monasterio de Langreniz, incluyen los capítulos referidos al monte Santiago. En primer lugar, para mejor gobierno del mismo, ordena que en adelante haya un diputado general o cabeza de la Junta “que turnara por las comunidades con la fiesta y función de iglesia”. Además, establece que haya cuatro “montaneros celadores del monte”, cada uno de ellos elegido y nombrado por su comunidad, sujetos al diputado general, los cuales durante el año que lo sean estarán exentos de otros oficios concejiles. El juramento de los cargos se hará anualmente el día de Santiago, después de misa. Para el correcto desempeño de los cargos, la ordenanza previene que “la propiedad, señorío y dominio del monte, su terreno, árboles y pastos, aguas, canteras y demás que conprende es común comunero de las [cuatro] comunidades”, como señala especialmente el apeo hecho en 1773. Por tanto, será labor del diputado y los montaneros velar por el cuidado del monte y evitar “toda extracion furtiva o clandestina de materiales de qualquiera especie, corta o tala de árboles y la pastura de ganados foranos sin licencia”.
Se fijan así mismo las penas económicas que se aplicarán a los infractores. La tercera parte de la cuantía la percibían los montaneros en remuneración de su trabajo. Días antes de Santiago debían tomar “pesquisa general, cada uno en su pueblo, a todas las personas capaces”, con el fin de saber si se había extraído “algún material o madera afuera por si o por otro o lo han bisto”.
El final del documento se refiere al respeto en las juntas, con unos consejos que mantienen plena vigencia en nuestros días: “se guarde la conpostura, modestia y urbanidad debida sin alterarse en acciones ni palabras, proponiendo cada uno su sentir, según el orden de asientos y, habiendo variedad de opiniones, se executara lo que acuerde la mayor parte”. Y en caso de empate, la decisión se confiaba a la fortuna: “estando higuales en votos se sorteara para terminar la sesión, haciendose lo que dixere la suerte”.
Que la gestión del monte Santiago corresponde a las cuatro comunidades lo confirma un documento del año 1755, cuando se juntaron los representantes de los mismos para “hacer en dicho monte una lobera de piedra donde al presente se halla de madera y llaman la “lobera de Quartango”[4]. Para pagar el coste de la misma se acuerda vender una porción de hayas del monte Santiago a Joseph Ignacio de Yrastorça, arrendatario de la ferrería de La Encontrada, por la cantidad de 2.400 reales de vellón[5].
A día de hoy, año 2023, en el monte Santiago ya no quedan monjes, y aunque se ven pastar caballos, vacas y yeguas, son pocos los pastores que lo frecuentan. El lugar se ha convertido en una zona de esparcimiento, sobre todo los fines de semana y en el verano. Una atracción muy potente de este entorno es la cascada de agua del Salto del Nervión, de 270 m. de altura, cuando la nieve y el agua engordan el caudal del río. Del antiguo monasterio-ermita sólo se pueden contemplar las ruinas, tras unos trabajos de restauración del año 2000.
El monte Santiago fue declarado Monumento Natural, el 26 de marzo de 1996, por la historia que conserva, por su rico patrimonio, así como por la abundante y rica fauna y flora que nace y se alimenta en su suelo kárstico. En total son 2.537 hectáreas las protegidas, cuya custodia corre a cargo de la Junta de Castilla y León, estando declarado como ZEPA, desde el año 2000 y desde el año 2001, está propuesto como lugar de interés comunitario (LIC), dentro de la Red Natura 2000 de la Unión Europea. El nombre oficial del año 2014, según la Comisión de Onomástica de Euskaltzaindia, es “monte de utilidad pública, n.º 377, Santiago-Nanclariz”.
2.- Restos etnográficos
Teniendo en cuenta la ubicación del valle no es extraño que, en su entorno, se hayan encontrado restos etnográficos antiguos. Así en Délica (1981), Félix Murga y equipo encontraron cerámica sigillata. En terreno de la misma aldea (Yacimiento de Santa Águeda) se localizó, en 1982, una estructura defensiva dispuesta en torno al perímetro de su cima amesetada. Se identificó como un castro de la Edad del Hierro. Sus descubridores fueron Gorrochategui y Yarritu. El yacimiento se encuentra al Sur del pueblo, a una altura media de 528 metros con las paredes del monte Santiago a sus espaldas. Consta de una única línea de defensa. Esta se conforma mediante un terraplén y foso, salvo en la zona Sur[6]. También se han encontrado restos antropológicos y paleontológicos en la Sierra de Guibijo[7] y Tertanga[8].
[1]El río Nervión fluye sus primeras aguas en el paraje alavés de Ureta, en la sierra de Guibijo. Brota este río a unos 2 kms del Salto de Agua. Tiene una longitud de 51 kms y una cuenca de unos 550 km2.
[2] Fijación precisa de los límites de una finca que se consigna en un acta levantada al efecto y que forma parte de los procedimientos de deslinde, tanto judiciales como administrativos.
[3]http://acoa-ake.org/images/revista/revista-herrian-20.pdf Roberto González de Viñaspre y Pedro Uribarrena
[4]La lobera del apeo del año 1663 se denomina “lobera vieja”, la cual parece que ya llevaba años en desuso, y por eso se pretende hacer una nueva.
[5]La lobera que se levantó a finales del siglo XVIII fue restaurada en torno al año 2000 con la recuperación de los muros y de los fosos
[6]Aunque su catalogación desde antiguo lo identificó como recinto fortificado de la Edad del Hierro, recientes investigaciones efectuadas por el arqueólogo Antxoka Martínez Velasco han demostrado que en realidad era un campamento romano de campaña (castra aestiva) del s. I a.C. levantado mientras duraron las campañas militares del norte en un momento y uso determinado. Las defensas de fortificación que vemos en la actualidad son típicas de las construcciones militares romanas, articuladas mediante un terraplén y foso de perfil en «V». que bordea todo el monte. Disponía de dos puertas, una al Norte y otra al Sur. El monte Santa Agueda tiene una amplia vida útil como lugar de defensa, asentamiento y centro religioso. Se han documentado, mediante detección electromagnética y catas arqueológicas, varias etapas históricas.
Arqueología aérea de SANTA AGUEDA en Delika. (Amurrio- Alava).
[7]En Unzá (sierra de Guibijo) se localiza un túmulo. Está en la zona Norte de la misma, a unos 100 metros del pueblo de Unzá, en el borde de la gran depresión de Orduña, muy cerca del camino llamado “viejo”, que va de Unzá hacia la depresión de Artómaña y Orduña. Es un túmulo circular, de unos 6 metros de diámetro. En La Estrechura, Hallaron huesos humanos y de animales, no encontrando ningún resto de cerámica ni de sílex. En principio su antigüedad se ha situado en la Edad del Bronce, 1.500 años a. d. J. La cámara sepulcral tiene unos 5 metros de longitud y su largura es de aproximadamente unos 42 metros.
[8]Se hallaron restos óseos, de un oso juvenil, en 1989 por el G.E.E. en la Cueva de Vallecampo.