Mosaico histórico de LENDOÑO DE ABAJO
Es una de las aldeas de Orduña, situada al Noroeste de la ciudad, en las proximidades de la iglesia de san Clemente de Arbileta, una de las más antiguas de la zona, hoy en ruinas. Comunicaba directamente, lo mismo que Lendoño de Arriba, con el valle de Losa por el camino medieval de la peña de Goldecho, ampliado en 1681 para el paso de carros y galeras desde Castilla a Orduña. Pasadas las curvas cerradas , en lo alto de esta peña, al Poniente del Charlazo, un camino se dirigía directamente a Lendoño de Abajo separándose del que, rodeando el mismo Charlazo, entraba en Orduña por las proximidades del santuario de la Antigua.
Estos caminos, olvidados hoy, explican la existencia ya en el siglo XII, de la iglesia de San Clemente de Arbileta, en la que más tarde documentamos un hospital de paso. En 1598 los feligreses de esta iglesia, con pila bautismal como anrtigua parroquia “e iglesia por si”, y los tres o cuatro vecinos del barrio de Aquesolo, tenían sus enterramientos en la iglesia de Lendoño de Abajo, aunque a su muerte debía aportarse a la de San Clemente de Arbileta la mitad del añal de pan. Aún en el siglo pasado, cuando Aquesolo tenía un solo vecino y pertenecía administrativamente a la aldea de Saracho, las hembras de esta casa se bautizaban en la iglesia de Lendoño de Abajo y los varones en la iglesia de san Clemente de Arbileta, aunque unos y otros se enterraban en Lendoño.
En 1556 tenía Lendoño de Abajo 22 vecinos; su iglesia estaba servida por dos beneficiados de ración entera y tenía una ermita, seguramente la de la Virgen de Poza, con una renta propia de 9 celemines de trigo al año. Acaso la percepción regular de estos frutos era un resto del antiguo carácter parroquial de este pequeño templo, situado en el barrio de Poza, citado como aldea por el erudito Andrés de Poza quien, en 1587, señalaba como aldeas de la jurisdicción de Orduña a Ripa, Cedélica, Lendoño de Yuso, Lendoño de Suso, Velandia, Mendeica, Arteaga y Poza; aparece incluida también Poza, en 1788, entre las seis aldeas de la jurisdicción de Orduña: Lendoño de Arriba, Lendoño de Abajo, Velandia, Mendeyca, Arteaga y Poza.
Los frutos percibidos por los dos beneficiados que servían a la iglesia de Lendoño de Abajo en el siglo XVI eran reducidos. Entre 1542 y 1545 consistían en 25 fanegas y media de trigo, dos de cebada, seis cordero, dos cántaras y media de vino y 803 maravedís en dinero.
En las primeras décadas del siglo XVIII los dos beneficiados enteros se habían reducido a uno y medio, seguramente por la cortedad de sus frutos; y aún el medio estaba vacante en 1737, por lo que su congrua se aplicaba a la fábrica, siempre pobre, del templo.
A finales del siglo XVIII vivían en la aldea 11 vecinos en su núcleo principal y tres en el barrio de Aquesolo, con sus dos beneficios, uno de entera y otro de media ración; y en 1831, ante la posible agregación de la parroquia de Lendoño de Arriba a Belandia, ordenada en 1824, los concejos de ambos Lendoños consiguieron la unión de sus iglesias con dos títulos de beneficiados: uno de ración entera, con residencia en Lendoño de Abajo, y otro, dotado con la media ración de esta parroquia y los cortos recursos de Lendoño de Arriba, con vivienda en esta última aldea, y la obligación de segunda misa los días festivos en Lendoño de Abajo. La población de ésta alcanzaba entonces dieciséis vecinos y 81 habitantes y su iglesia percibía de diezmos, aniversarios y pie de altar4.391 reales anuales, mientras la de Lendoño de Arriba, con diez vecinos, alcanzaba sólo 2.159.
La vecindad de Lendoño de Abajo se mantuvo sin variación durante muchos años. Al mediar el siglo XIX tenía 18 casas, 10 en el barrio de Abajo y 8 en el de Poza; en 1910 tenía 15 casas y 86 habitantes. En 1941 vivían en Lendoño de Abajo 18 vecinos, población que había descendido a 59 habitantes al comenzar la actual década de 1980.
Parroquia de San Esteban
El pórtico es de construcción rural y la portada, rectangular. El templo es barroco con planta de cruz latina del último cuarto del siglo XVIII.
No aparece clara la documentación de esta fábrica, porque su obra parece no haberse pagado totalmente por cuenta de los ingresos ordinarios de la iglesia. En 1717 datamos una restauración de la capilla mayor, pero en 1737 se hacía una “capilla nueva” .
En 1775 estaba erigiéndose la actual iglesia, ya que el 25-12-1775 “un tablón desprendido de la obra de nueba iglesia”, que entonces se construía, causaba la muerte de fray Ignacio de Sobarán, franciscano de Orduña, cuando se disponía a tocar a misa. En 1779 el cabildo de Orduña acordaba ceder “ciertas alhajas” a Lendoño, con motivo de la traslación del sacramento a la iglesia recién construida.
Este templo sustituyó a otro que se ampliaba en 1579, ya que resultaba pequeño para los vecinos del lugar, los de Poza y Aquesolo; entonces se edificó una capilla para adecuarla a las necesidades de los feligreses. Hoy no queda rastro de ella.
La torre de la iglesia es de construcción cuadrada y el tejado de la misma de cuatro vertientes, culminando en buena cruz de forja.
El retablo mayor es neoclásico de últimos del siglo XVIII. Tiene una buena imagen de San Esteban, de una talla grandiosa. Esta imagen fue indulgenciada en 1791 por el obispo de Calahorra, Don Francisco Mateo de Aguiriano. También contiene la iglesia las tallas del Crucificado y las de San Isidro Labrador y de San Antonio Abad. No quedan restos de la imagen gótica de Santa Ana en la ermita de Poza, muy en relación con la imagen de Poza.
La Virgen del Rosario se encuentra en el interior de la sacristía.
Pese a la pobreza de esta iglesia, tuvo Lendoño siempre un cáliz de plata, una custodia desde 1625 y una cruz mayor de plata
Ermita de Nuestra Señora de Poza
Así se nombra en la visita pastoral a la ermita en 1556. Está situada en un altozano que cobijó desde el medioevo la imagen de la Virgen de Poza, hoy en la parroquia. La erección de la Cofradía de la Virgen del Rosario (1781) dio mayor auge al culto de la ermita de Poza, que poseía término redondo propio con robles en torno a su edificio. Tenía también una pequeña espadaña con su campana.
Podían pertenecer a la Cofradía los vecinos de las cuatro aldeas de Ruzabal. A costa de la Cofradía se decía en la ermita una misa rezada todos los sábados, celebrándose misas cantadas los días 25 de marzo, 15 de agosto y el primer domingo de septiembre.
En 1698, mientras se realizaba la obra de reconstrucción de la iglesia parroquial de Lendoño de Arriba, sirvió de parroquia a los vecinos del lugar.
Ermitas desaparecidas
En la visita pastoral de 1740 se hace referencia a la ermita de San Julián, exhortándose a mantenerla con decencia. No se cita en 1757, por lo que debió desaparecer en estos años posteriores. Se encontraba al Sur de Lendoño de Abajo, en los caminos que desde la aldea se dirigían hacia Ripa y Cédelica, barrios orduñeses.
Fuente: Catálogo Monumental de la Diócesis de Vitoria (Tomo VI), Micaela Portilla.