«Estamos ante la trinchera de la Guerra Civil mejor conservada de Euskadi»

En un paraje único situado a 700 metros de altitud entre Amurrio y Orduña, el monte San Pedro, las señales de las bombas eran los únicos vestigios visibles de la Guerra Civil. Ahora, ocho décadas después, las dos campañas de excavaciones realizadas por un grupo de arqueólogos de la Universidad del País Vasco han sacado a la luz los restos de la sangrienta batalla que se vivió durante muchos meses, especialmente en mayo de 1937.

Uno de los directores de los trabajos, Josu Santamaría, presentó ayer los resultados afirmando que «las excavaciones que realizamos el año pasado y en mayo demuestran que estamos ante la trinchera mejor conservada de la Guerra Civil en Euskadi». Su ubicación alejada de la civilización y el derrumbe del techado que se registró durante la contienda, que consiguió sellar las fortificaciones, sean las razones por las que se conserva en buen estado, según los investigadores.

Tras la segunda fase de los trabajos resulta llamativo que «la trinchera, que en total ocupa dos kilómetros, está labrada sobre piedra y no sobre tierra, por lo que realizaron un trabajo especialmente duro allí», añadió Santamaría. Muchos de los soldados provenían de la Margen Izquierda y la cuenca minera, por lo que conocían perfectamente ese tipo de labores.

Asimismo, los historiadores han localizado tres trincheras a las que durante la posguerra se quitó el techo para reutilizar los metales y una cuarta, denominada de comunicación, que conectaba el resto. «Como ocurrió en Alemania, la guerra se convirtió en vertical, porque, según eran más fuertes y con mejor tecnología los ataques aéreos, más profundas eran las zanjas que se construían», precisó.

Restos de un periódico

Entre el material encontrado destacan pedazos de periódico. «Este hallazgo demostraría, por ejemplo, datos como la ideología de los combatientes o el día en el que se registró la batalla», explicó el codirector de las excavaciones. Además, se han localizado dos monedas. La primera, de la época de Alfonso XII. «Sabemos que las monedas eran escasas en la guerra, por lo que también se utilizaban las de otras épocas», apuntó. Y una segunda de un economato de la Margen Izquierda. También se han encontrado bombas lanzadas por el bando franquista. Los materiales se están analizando en estos momentos en el laboratorio, por lo que los resultados presentados ayer son solo preliminares y habrá que esperar al estudio final.

Tomado de www.wlcorreo.com

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