11 de noviembre: UN ORDUÑÉS, CAMINO DE LOS ALTARES

EDUARDO CAMPOS VASALLO

Seglar, Caballero de la Virgen Milagrosa

NACIMIENTO: Orduña (Vizcaya) 22-08-1884

PADRES: Braulio y Catalina

BAUTISMO: Orduña, Parr. Sta. María 30-08-1884

CASADO CON: M.ª Carmen Asenjo Martínez

HIJOS: Manuel 20 años, M.ª Carmen 19, Rosario 18, M.ª del Prado 17, Eduardo 15 y José 10

MARTIRIO: Aravaca (Madrid) 21-08-1936

 

FORMACIÓN Y APOSTOLADO:

En julio de 1936 vivían en la calle Santa Engracia 109, 3º C. Era ayudante de obras públicas con destino oficial en el Ministerio de su nombre, dependiente de un gobierno que los últimos cinco años fue republicano.

Su conducta tuvo que ser correcta y prudente, de lo contrario lo hubieran buscado y fusilado con cualquier excusa profesional, y no fue así. Su muerte violenta como la de sus cinco compañeros no tuvo más causa que pertenecer a la Asociación de la Virgen Milagrosa.

MARTIRIO:

El 19 de agosto de 1936, sobre las 9 de la mañana, se presentaron en su domicilio, con intención de detenerlo, unos milicianos pertenecientes a las Juventudes Socialistas Unificadas de Centro, entre ellos el apodado Sargento Veneno. Como Eduardo no se encontraba en el domicilio , se llevaron de rehén a  su hijo mayor, Manuel, a la sazón de 20 años y lo tuvieron retenido en una de las  galerías del Círculo Socialista del Norte. Al enterarse de la detención de su hijo y, para salvarlo, se presentó en la mencionada checa.

A Eduardo Campos Vasallo lo metieron en la misma galería en que se encontraban los presos y quedó también detenido. A media tarde dieron libertad vigilada a su hijo Manuel. En la madrugada del viernes 21 de agosto junto al compañero de la Asociación de la Virgen Milagrosa, José Garvi, los trasladaron primero al Cuartel de la Montaña, y a continuación al cementerio de Aravaca donde fueron ambos fusilados y enterrados.

Al día siguiente hubiera cumplido 52 años.

El diplomático alemán Félix Schlayer, hablando de los asesinatos que él mismo presenció, dice: “A unos diez kilómetros de Madrid, a un lado de mi carretera (Torrelodones) y a unos trescientos metros de la misma, estaba el cementerio relativamente nuevo y poco utilizado toda vía del pueblo de Aravaca.

Formaba un cuadrilátero enmarcado por una tapia de ladrillo de cierta altura.

Durante algún tiempo fue este el lugar de cita preferido por esos verdugos. Allí fueron aniquilados y enterrados en pocas semanas, de trescientos a cuatrocientos seres humanos, hasta que se llenó aquello y ya no quedaba sitio. Cerca, en la carretera general, se había instalado uno de los puestos de guardia”. Por las  declaraciones de los enterradores deducimos que los restos mortales de los dos mártires, Eduardo Campos Vasallo y José Garvi Calven te, reposan en la fosa tercera o en la cuarta. En la segunda están enterradas cinco Hijas de la Caridad del colegio de Leganés (Madrid) beatificadas en Tarragona el 13 de octubre de 2013.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *